miércoles, octubre 14, 2009
domingo, octubre 11, 2009
Eterno resplandor de una mente sin chocolate
Prueba superada!
Tuve un buen cumpleaños! Incluyendo todo lo que quería: tranquilidad, cariño, comida, amigos, y de plus regalos.
Grandes sucesos (y muy interesantes) ocurrieron estos días:
Después de todo no son tan interesantes, pero grandes sí son, al menos para mí. Eso sí, pensé que serían más.. pero está bastante bien para una persona promedio exitosa y popularmente hablando.
Mis favoritos son el flan y el globo. Y la serenata.
No me hubiese molestado un hermoso y café pastel de chocolate, pero supongo que la diabetes es cabrona, y ya está queriendo cobrar una víctima más.
Hora de dormir y cerrar el pico mental.
Tuve un buen cumpleaños! Incluyendo todo lo que quería: tranquilidad, cariño, comida, amigos, y de plus regalos.
Grandes sucesos (y muy interesantes) ocurrieron estos días:
- Me regalaron un globo. Es el primero en la vida que me regalan. Y lo amo.
- Probé (y poseí) el flan napolitano más delicioso que he probado en toda mi vida pastelera.
- Por primera vez me llevaron serenata (o algo por el estilo).
- Una primicia más: nunca antes pasé un cumpleaños sin pastel.
Después de todo no son tan interesantes, pero grandes sí son, al menos para mí. Eso sí, pensé que serían más.. pero está bastante bien para una persona promedio exitosa y popularmente hablando.
Mis favoritos son el flan y el globo. Y la serenata.
No me hubiese molestado un hermoso y café pastel de chocolate, pero supongo que la diabetes es cabrona, y ya está queriendo cobrar una víctima más.
Hora de dormir y cerrar el pico mental.
Trabajando en el estilo
Ya sé... el diseño se ve algo raro... supongo he perdido mis habilidades con el html y css.. creo que eso no debo ponerlo en mi curriculum.
En fin, en lo que logro conseguir algún estilo decente, se queda este.
Dudas y quejas con su ventanita de comentarios más cercana.
P.D. Como que esta entrada es más digna de twitter que de blogger.
En fin, en lo que logro conseguir algún estilo decente, se queda este.
Dudas y quejas con su ventanita de comentarios más cercana.
P.D. Como que esta entrada es más digna de twitter que de blogger.
domingo, octubre 04, 2009
Twenty Three
Al borde del cumpleaños estoy, y no representa ninguna emoción.
¿Por qué? no lo sé.
Es una edad sin ton ni son, supongo. Tus obligaciones son más fuertes que tus inspiraciones.
Luchas por terminar la carrera, por hacer bien tu trabajo, por no gastar la quincena los viernes, y por mantener la línea (o en mi caso, recuperarla).
La salud, el carro, la casa, la tarea, la familia, los amigos. Todo te absorbe.
Qué mejor regalo que la tranquilidad. Qué mejor regalo que celebrar en silencio, que recibir un abrazo de los seres QUERIDOS, y no los seres adquiridos.
Pasar un rato agusto, y enfrentar al año que sigue (al final siempre pensamos que el año próximo será mejor).
Pero no estoy triste, ¡oh no!
Sólo estoy pensando. Y cuando pienso me pongo serio.
Miro atrás, y me doy cuenta que he perdido mi buena ortografía, que ya no puedo alcanzar notas agudas, que mi flexibilidad es igual a la de un roble, y que mis músculos son tan firmes como la gelatina. Pero no todo está perdido.
Por el contrario, tengo mucho. Amigos, familia, escuela, trabajo.
Al borde de mis 23 puedo decir, que he llevado una buena vida. Debo decir que he descuidado a Betox un poco. Quiero decir que pretendo conquistarme a mí mismo de nuevo.
Al borde de los 23 es más fácil analizar la vida, y más difícil hacer la tarea.
Ahora que lo pienso, tener 23 no es tan simplón. Son 23. Uno más que 22, dos menos que 25. Pero 23. Y sólo pienso tenerlos durante un año, no más.
Se aceptan abrazos (El 8 de octubre).
¿Por qué? no lo sé.
Es una edad sin ton ni son, supongo. Tus obligaciones son más fuertes que tus inspiraciones.
Luchas por terminar la carrera, por hacer bien tu trabajo, por no gastar la quincena los viernes, y por mantener la línea (o en mi caso, recuperarla).
La salud, el carro, la casa, la tarea, la familia, los amigos. Todo te absorbe.
Qué mejor regalo que la tranquilidad. Qué mejor regalo que celebrar en silencio, que recibir un abrazo de los seres QUERIDOS, y no los seres adquiridos.
Pasar un rato agusto, y enfrentar al año que sigue (al final siempre pensamos que el año próximo será mejor).
Pero no estoy triste, ¡oh no!
Sólo estoy pensando. Y cuando pienso me pongo serio.
Miro atrás, y me doy cuenta que he perdido mi buena ortografía, que ya no puedo alcanzar notas agudas, que mi flexibilidad es igual a la de un roble, y que mis músculos son tan firmes como la gelatina. Pero no todo está perdido.
Por el contrario, tengo mucho. Amigos, familia, escuela, trabajo.
Al borde de mis 23 puedo decir, que he llevado una buena vida. Debo decir que he descuidado a Betox un poco. Quiero decir que pretendo conquistarme a mí mismo de nuevo.
Al borde de los 23 es más fácil analizar la vida, y más difícil hacer la tarea.
Ahora que lo pienso, tener 23 no es tan simplón. Son 23. Uno más que 22, dos menos que 25. Pero 23. Y sólo pienso tenerlos durante un año, no más.
Se aceptan abrazos (El 8 de octubre).
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